DIY: ¡Pelotas Saltarinas!

Con estos días de lluvia la cosa no está como para salir a la calle con los peques y dejar que se diviertan en el parque. Hoy os propongo una manualidad que os aseguro que les va a encantar tanto en su proceso como en su resultado. Vamos a fabricar nuestras propias pelotas saltarinas. ¿A qué niño no le gustan estas pelotas? Y ya que no podemos andar por ahí de terracitas en las que poder comprarles una para que se entretengan, al menos, podemos tener nuestras propias bolas saltarinas made in nuestra casa.

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Para nuestras pelotas saltarinas vamos a necesitar:

  • 1 cuchara de plástico
  • 2 vasos de plástico
  • 2 cucharadas de agua caliente
  • ½ cucharadita de bórax (es un polvo blanco que se puede comprar en droguerías o farmacias y que ya usamos anteriormente para fabricar un Flubber aquí)
  • 1 cucharada de maicena
  • Colorante de alimentos y purpurina (opcional)
  • 1 cucharada de pegamento (el pegamento blanco hará una pelota opaca, el pegamento transparente hará una pelota transparente y el pegamento con purpurina hará una pelota brillante)

Vamos con la elaboración:

En uno de los vasos de plástico añade agua caliente, bórax y el colorante, en caso de que decidas usarlo. Ten en cuenta que si optas por usar pegamento de purpurina no deberás usar ningún tipo de colorante ya que dicho pegamento suele tener color.

Agita la mezcla.

En el otro vaso vierte el pegamento. Añade la maicena y ½ cucharadita de la mezcla de bórax que acabas de hacer. Cuenta hasta 15 antes de agitar la mezcla. Una vez contado remueve con la cuchara de plástico hasta que la mezcla se vuelva espesa y muy difícil de agitar.

Sala la mezcla del vaso y dale forma rodándola hasta formar una pelota con las manos.

Y, como diría mi peque…… ¡Tachánnnnn! Ya tienes tu pelota saltarina.

Pelotas saltarinas 2

No ha sido tan difícil ¿verdad? Sólo tenemos que hacernos con el bórax en una droguería y estaremos preparadas para un montón de manualidades súper chulas.

Acuérdate de guardar las pelotas en un recipiente hermético siempre que no las vayas a usar para que no se endurezcan y pierdan el bote.

Y con esto y un bizcocho… ¡Hasta el próximo post!

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¿Calor? … Juegos de agua para niños (Parte 2)

Ya estoy por aquí de nuevo para continuar con más juegos refrescantes para los peques. ¿Qué tal os fue con la primera parte?

Vamos a descubrir algunas formas divertidas de jugar con globos de agua. Éstas son sólo algunas de las ideas que me vienen a la mente, pero si tenéis alguna sugerencia más sólo tenéis que compartirla con nosotros en los comentarios. ¡Allá vamos!

9. Atrapa el globo. Los niños se pasan el globo unos a otros como si de una pelota se tratase y sin que éste caiga al suelo. Una variante sería untar las manos de los niños de jabón para que atrapar el globo sea más difícil.

10. Globos yo-yo. Para convertir un globo de agua en un yo-yo sólo tenemos que atarlos de una goma elástica y ¡a jugar!

Yo Yo con globos 4

Yo Yo con globos 1

11. Rueda el globo. Es una carrera en la que el globo debe ir rodando por el suelo. Gana aquel que llegue primero a meta con el globo en perfecto estado.

12. Globos Angry Birds. El juego sale de la pantalla para refrescar nuestro verano. Llena los globos de agua y pinta en ellos caras de enfado a modo angry birds. Dibuja sobre el suelo con tiza a tus cerdos (son tus enemigos en el juego) de diferentes tamaños. Ahora sólo queda lanzar los globos contra los cerdos para destruirlos. A mayor tamaño del cerdo más cantidad de globos necesitaremos lanzarle.

13. La búsqueda. Esconde varios globos de agua. El juego consiste en ver quién encuentra el mayor número de globos y los deposita en el cubo sin que se rompan.

14. Guerra de globos de agua. ¿Quién terminará más mojado?

15. Globo-piñata de agua.

Espero que os animéis y no dejéis ninguno por probar.

¡Hasta la próxima!

Fuente: fantasticfunandlearning.com; localfunforkids.com; notimeforflashcards.com; scraphappyheather.blogspot.com.es;

¿Calor? … Juegos de agua para niños (Parte 1)

Se nos está acabando el veranito y llega el momento de exprimir los últimos días de calor. ¿Qué mejor que con unos juegos acuáticos para los peques? Aquí tenéis unas cuantas ideas para refrescar y divertir, ¿preparados? ¡Comenzamos!

NOTA: Es importante que os hagáis con un buen arsenal de globos de agua porque la batalla estará servida.

1. Carreras de cucharas con globos de agua. Sólo tenéis que llenar pequeños globos de agua. Los niños sujetan la cuchara con la boca y sobre ésta se colocan los globos. El primero en llegar a la meta con el globo intacto será el ganador.

2. Lanzamiento de globos de agua. Para esta actividad es necesaria una cubeta y un mínimo de dos personas. Mientras uno lanza el globo de agua el otro debe intentar darle caza con la cubeta. Otra variante sería intentan encestar los globos de agua en la cubeta como si de baloncesto se tratara.

3. Carreras de globos en equipo. Los niños se unen por parejas. Deben tener las espaldas pegadas y cogerse por los brazos. Se trata de colocar un globo lleno de agua entre ambos niños (en sus espaldas). Los peques deben transportar los globos hasta un cubo situado en otro extremo y depositarlo allí sin que se reviente. El equipo que consiga mayor número de globos intactos será el ganador.

4. Revienta globos. Damos un globo de agua a cada uno de los chicos. Deben correr hasta un lugar determinado, sentarse sobre el globo, reventarlo y volver corriendo hasta la meta. El ganador será el primero en llegar.

5. Vacía esponjas. Se necesitan dos esponjas de gran tamaño (por ejemplo una de lavar el coche), dos cubos llenos de aguas y dos frascos vacíos. Formar dos equipos. El juego consiste en intentar pasar la mayor cantidad de agua posible desde el cubo hacia el frasco usando sólo la esponja. Cuando el juego comienza el primer miembro de cada equipo moja la esponja en el cubo de agua, la pone en su cabeza y corre hacia el frasco que está en el otro extremo del área de juego. Exprime el agua en el frasco y vuelve corriendo para pasarle la esponja a su compañero. El primer equipo que llene la jarra gana.

6. Vacía esponjas II. Una variante del juego anterior es situar a los niños en fila uno detrás de otro. El cubo con agua estará delante del primer niño y el frasco vacío detrás del último niño. El niño que encabeza la fila mojará la esponja en el cubo y se la pasará al segundo por encima de su cabeza. El segundo se la pasará al tercero por debajo de las piernas, y así sucesivamente hasta que la esponja llegue al último niño que la vaciará en el frasco y correrá con ella para situarse en cabeza de fila. Se trata de continuar con la misma dinámica hasta llenar el frasco de agua.

Fuente imagen: www.flickr.com/photos/jeff_kontur/2067086803/

7. La esponja/patata caliente. Los niños se sientan en círculo y se pone una música de fondo o se canta una canción. Se moja la esponja. Se trata de pasar la esponja de un niño a otro lo más rápido posible mientras suene la música. Cuando la música pare el niño que tenga la esponja en las manos podrá apretarla para vaciar el agua sobre él mismo o sobre el niño que quiera.

8. Persecución con esponja. Se elige a un niño (el jefe) para que lleve la esponja mojada. El jefe tendrá que perseguir con la esponja a los demás niños hasta conseguir mojar a uno de ellos. El mojado será el nuevo jefe y el juego comenzará de nuevo.

Fuente: ministry-to-children.com

La búsqueda del tesoro

¡¡Hola mis Peter Pan!!

¡¡¡Ya están aquí las vacaciones de verano!!!

Y con ellas… ¡¡Las notas!! Tras un duro año de deberes y estudios nuestros peques vienen deseosos de enseñar el resultado de tanto esfuerzo. Y es ahora cuando aparecen esas caras de expectativa ante las reacciones de los papis y la ilusión del ¿cómo lo habré hecho?

Pues bien, para eso estamos hoy aquí, para ponernos manos a la obra y recompensar a nuestros peques por todo el trabajazo realizado durante los meses de cole.

Ahora bien, no confundamos recompensar con COMPRAR. Son conceptos totalmente diferentes y que no deben mezclarse entre sí. Si bien un regalo físico podría ser una recompensa, no pretendemos aquí convertir las notas en una excusa para el consumismo.

Piensa en un regalo que haría feliz a tu peque, pero procura siempre que tenga que ver con pasar tiempo con él. Por ejemplo podríamos regalarle una tarde de cine con la familia o una fiesta de pijamas con sus amigos en casa. Nada de consolas, ordenadores ni ninguna otra cosa que haga de nuestro niño una máquina. Los niños agradecen cualquier regalo, pero lo que más necesitan es nuestra compañía.

Pues bien, ahora viene lo importante y lo que hará que este regalo sea inolvidable.

¡¡Vamos a convertirlo en una búsqueda del tesoro!!

Queridos Peter Pan, esto que, a priori, parece tan laborioso sólo requiere de un poco de tiempo y dedicación, y ¿quién no dispone de eso para hacer feliz a su peque?

Lo primero es elegir el sitio donde queramos realizar la búsqueda. Puede ser en casa, en el parque, en casa de los abuelos o cualquier otro sitio que os resulte accesible y os guste a vosotros y a vuestros Niños Perdidos.

Si el premio que habéis elegido como regalo de notas es, por ejemplo, una fiesta de pijamas en casa, debéis preparar un “Vale Regalo” por dicho premio para esconderlo. Lo mismo para entradas o cualquier otra cosa que a vuestra imaginación se le ocurra. Para esconderlo haceros con una caja de zapatos y forrarla con un papel brillante. Introduciremos el premio dentro sin olvidarnos de añadir algunas monedas de chocolate.

Elige un tema. Si a tu peque le gustan los piratas, elige una temática pirata, si le gustan las princesas, pues de princesas, y así con cualquier cosa que llame la atención de vuestro pequeño Niño Perdido.

Para el comienzo de la búsqueda tendremos que redactar una carta dirigida a nuestro peque en la que el personaje elegido (princesa, pirata, caballero,…) le explique que le espera un gran tesoro por tener esas notazas pero que está escondido en algún lugar de la casa (parque, casa de los abuelos o escenario que hayáis escogido para la ocasión) y que deberá ir encontrando las pistas que le lleven hasta él. Añade a esta carta la primera pista para que empiece el juego.

Y ahora viene lo más complicado y a la vez más divertido, mis queridos Peter, ¡la elaboración de las pistas o enigmas! La búsqueda será más difícil cuantos más enigmas preparéis. Esto por lo tanto dependerá de la edad de vuestros peques y de la cantidad de tiempo que queráis dedicarle al juego.

¿Cómo elaborar una pista?

Si los niños son muy pequeños… hacemos fotos de los lugares dónde dejaremos las pistas. Luego recortamos cada foto en varios trozos a modo de puzzle y los guardamos en sobres. De esta forma cada sobre encontrado les mostrará (tras unir las piezas) el siguiente lugar a explorar hasta encontrar en el último de ellos el tesoro. Colocaremos los sobres con cinta adhesiva tras la puerta, debajo de una silla, dentro de un cajón o de un armario, para que resulte más complicado llegar hasta él.

Si los niños son más grandes… las piezas de puzzle nos valdrán para una de las pistas, pero podemos usar muchas más, como jeroglíficos o adivinanzas que les ayuden a llegar al lugar donde se encuentra el siguiente enigma. También podemos usar códigos secretos.

Para realizar un código secreto elige una serie de imágenes e imprímelas. Luego asigna cada imagen a una letra del abecedario. Cuando lo tengas sólo tendrás que formar la palabra que deseas que adivine con las imágenes y así tu pequeño Niño Perdido, con la ayuda de la guía de imágenes y letras podrá descifrarla sin ninguna dificultad.

Por último también podemos llevar a cabo frases codificadas en las que, por ejemplo, sólo tengan que leer una de cada dos letras para adivinar dónde se oculta la próxima pista del juego (CJORCYIWNXAM = COCINA).

¡Con todo lo anterior ya estáis listos para organizar vuestra propia búsqueda del tesoro y hacer de estas notas las más especiales para vuestro peque!