El regalo perfecto: 2 a 3 años

Vuelvo con esta sección que se había quedado un poco descolgada y eso no se puede permitir de ninguna de las maneras. Se trata de encontrar el regalo perfecto según la etapa del desarrollo en la que se encuentre el peque. Esto, que parece una tontería, es de gran utilidad para todos aquellos allegados invitados a esos cumples tan chulos que preparan los papis para sus nenes. Les haréis un gran favor regalando cosas útiles en lugar de un montón de trastos que los padres tendrán ganas de vender por ebay a los dos días de tenerlos en casa.

Para conocer bien las etapas del desarrollo de los peques, así como el regalo perfecto de las etapas anteriores sólo tenéis que pinchar AQUÍ para que este maravilloso invento que es internet os lleve rápidamente hasta dichas entradas.

Pero vamos al tema que nos ocupa. ¿Qué regalamos a un niño de 2 a 3 años para que, además de abultar en casa de los susodichos padres, el regalo sea de utilidad?

Pues aquí tenéis algunas ideas.

Puzzles de dos o tres piezas

Puzzle dos piezasPuzzle

Plastilina, lápices de colores, pintura de dedos y todo tipo de artículos creativos que saquen al artista que lleva dentro

PlastilinaPintura de dedos

Los libros siempre son un buen regalo

El libro de los culitos

La luna

Juegos de construcción

Construcción

Chica, y si ya eres la madrina, la abuela, o la tita guay, no veas el puntazo que sería regalarle su propio parque en casa, así que toma nota y a rascarse el bolsillo

balancín gimnasio

Llegados a este punto poco más puedo hacer por vosotros en esta etapa. Está claro (para todas aquellas mamis que me leéis) que os van a regalar las típicas cosas que se regalan en cumpleaños: ropita, triciclos, correpasillos y demás, pero si además, algún invitado llega con uno de estos regalos, chica, eso sí que será un acierto de los grandes.

Espero que os haya sido de utilidad y nosotros nos leemos en el próximo post.

Saludos!

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Peques: Etapa de 25 a 36 meses

¡Hola a todos!

Retomamos las etapas del desarrollo del peque con el período comprendido entre los 25 y los 36 meses. Con esto finalizamos esta serie de post orientativos de cada etapa ya que lo más destacado y lo que más desprevenidos nos pilla suele ocurrir en los tres primeros años de vida de los niños.

A pesar de esto, seguiré subiendo post de El Regalo Perfecto para el resto de las edades y en ellos veremos las principales características de cada etapa así como el famoso ¿qué podemos hacer nosotros para favorecer y estimular el desarrollo del peque en esta etapa? 

Dicho esto, como siempre, tengo que hacer un repaso por las etapas anteriores para que todos aquellos rezagados o de nueva incorporación sepan por dónde coger toda esta información y puedan utilizarla para su uso y disfrute, así que, si eres de esos, atento porque las etapas anteriores son:

– Etapa de 0 a 1 mes

– Etapa de 1 a 3 meses

– Etapa de 3 a 6 meses

– Etapa de 7 a 12 meses

– Etapa de 13 a 18 meses

Etapa de 18 a 24 meses

Pasados los dos primeros años parece que ya lo hayamos visto todo pero no es así. Nuestro pequeño sabio aún tiene mucho por mostrar y para eso estamos nosotros, para darnos cuenta de esos pequeños cambios que parecen imperceptibles pero que son muy importantes para ellos a la hora de jugar, interactuar con los demás o ir a la guardería.

Como siempre paso a nombraros algunos de los cambios más importantes que vais a notar en vuestros peques durante este año, ¿preparados?:

– Resuelve puzzles de dos o tres piezas, ensarta objetos, construye torres y encaja figuras en un tablero. Todos sabéis lo que significa esto, ¡es hora de sacar aquellos juguetes que las abuelas les compraron cuando tenían apenas dos meses! Ahora, justo ahora, es cuando comienzan a tener sentido esos juguetes de encajar piezas o hacer una torre de aros de colores que todo el mundo regala cuando los niños apenas cuentan con meses y que tu tienes que amontonar y guardar durante dos o tres años para que tu peque al fin pueda jugar con ellos. Así que desempolva los encajables, torres y demás y ¡a jugar!

– Es capaz de centrar su atención en cuentos y canciones. También ahora disfrutaréis mucho más de esos cuentos infantiles que le lees por las noches porque, ahora sí que sí, tendrás toooooda su atención.

– Comienza a contar y va conociendo los colores y las formas geométricas más sencillas. Abuelas del mundo: ¡es el momento de regalar encajables con formas!

– Se comunica con frases y es capaz de decir su nombre y su edad. Además comienzan a jugar a juegos simbólicos (cocinitas, papás y mamás, coches,…).

– Si en la etapa anterior decíamos que era típico el juego en paralelo, en esta no. Les encanta jugar con otros niños e intercambiarse juguetes. Juegan a imitar o a simular situaciones (hacer como que beben, que se peinan, que comen,…).

– Aprende las normas de cortesía. Nuestro peque se convierte en todo un ser social y sabe dar las gracias, pedir por favor, saludar,…

– Con respecto a su autonomía el cambio es bastante espectacular ya que usa la cuchara y el tenedor él solo, bebe en un vaso cualquier tipo de líquido, sorbe con una pajita y come diferentes texturas. Además se lava y se seca las manos, durante el día (al menos) es capaz de controlar esfínteres y se viste y desviste si las prendas son sencillas.

Pues bien, ¿qué podemos hacer nosotros para favorecer y estimular el desarrollo del peque en esta etapa?

– Sigue con tus dotes de artista y cántale muchas cancioncillas pegadizas. Les encanta y aprenden muy rápido. Pasarán unos ratos muuuy divertidos, te lo aseguro.

– Ahora sí, por fin, tu peque puede disfrutar por completo de esos parques a los que le has estado llevando. Es el momento en que mejor los pueden aprovechar, así que coge al papi, al peque y busca tu parque porque, amiga mía, ese será vuestro sitio favorito durante toooodo este año.

– Ten a mano juguetes como plastilina, puzzles, ensartables, encajables, lápices, colores, juegos de construcción, etc. Tu casa parecerá una leonera pero tu peque te lo va a agradecer.

– Juega con él a “¿cómo te lavas las manos?”, “¿cómo comes?”…. Y si no, no te preocupes, esto es algo que encanta a las abuelas y lo harán sin necesidad de que tú se lo pidas.

– Esto es muuuuy importante, NO LE SOLUCIONES LOS PROBLEMAS. Sólo ayúdale a buscar la solución, pero no se la des tú. Con esto facilitarás su creatividad y harás que genere muchos más recursos.

– Los cuentos son tus aliados. Al igual que con las cancioncillas éste es el mejor momento para contarle cuentos geniales, así que ¡a la biblioteca! Disfrutarás del paseo, de verle elegir libros y por supuesto, del cuento en cuestión.

– Comienza a corregir aquello que el peque pronuncie mal. No repitas lo que dijo, sólo hazle saber la forma correcta.

– Favorece las situaciones en las que tenga que relacionarse con niños de su edad y compartir juegos y juguetes: cumpleaños, visita a casa de los primos, …

– Dale pequeñas responsabilidades como ayudar a poner la mesa, recoger sus juguetes o recoger su ropa sucia.

– Aiiiins, esto no os va a gustar mucho pero es el momento de decir adiós a los biberones. Cámbialos por vasos irrompibles y deja que experimente con los diferentes líquidos.

Con esto completamos los primeros 3 años de vida de los pequeños. Espero que estos posts os hayan servido de ayuda. Si tenéis más recomendaciones o truquitos que a vosotros os hayan ido bien dejadlos en los comentarios.

¡Hasta el próximo post!

Peques: Etapa de 18 a 24 meses

¡Hola!

Con este post vamos a terminar el segundo año de vida de los peques. En esta ocasión la etapa que nos ocupa es la que transcurre entre los 18 y los 24 meses de vida, pero si os habéis perdido las anteriores y queréis echarle un vistazo a alguna en particular aquí os dejo los enlaces:

Etapa de 0 a 1 mes

Etapa de 1 a 3 meses

Etapa de 3 a 6 meses

Etapa de 7 a 12 meses

Etapa de 13 a 18 meses

Si ya os habéis puesto al día ¡vamos que nos vamos!

Este segundo año es una revolución caracterizada principalmente por esos andares del peque que nos tienen “quitao el sentío” y alrededor de los cuales gira todo lo demás. Pues bien, lo más destacable de estos meses es:

– Si bien dejamos al peque en la etapa anterior caminando, es ahora cuando es capaz de sostenerse durante una sola pierna mucho más tiempo (lo cual le permite patear el balón y jugar con mucha más soltura) y acelerar y decelerar de una forma mucho más controlada incluso llegando a salvar los objetos que se encuentra por el camino. Esto que parece una tontería hará que su frente deje de estar llena de chichones, lo cual es de agradecer.

– Cuando le escondemos un objeto ya no lo olvida (como ocurría en las etapas anteriores) sino que lo busca y rebusca hasta que da con él.

– Imita cosas que ve en los demás como por ejemplo peinarse, toser, hablar por teléfono, dar de comer a un muñeco,…

– Aprende un montón de palabras nuevas con mucha facilidad (cuidado con esto que ahora hay que controlar muchísimo más lo que decimos en su presencia si no queremos que en público el peque nos deje en ridículo en más de una ocasión).

– Es capaz de combinar dos palabras para formar una frase, decir “adiós” y “hola” en el momento adecuado, señalar partes del cuerpo en un dibujo, comprender los conceptos de “uno” y “muchos” así como diferenciar entre “masculino” y “femenino”. Oye, parecen tonterías, pero nuestro peque se ha convertido en un pequeño Einstein en lo que lenguaje se refiere.

– No sé si los que tenéis niños de esta edad os habéis fijado, pero comienzan a jugar en paralelo. Jugar en paralelo es eso que hacen los peques de jugar al lado de otros peques pero sin jugar con ellos. Si os fijáis os daréis cuenta de que lo hacen mucho. Se acercan, juegan al lado pero no juegan con ellos.

– En esta etapa el niño se da cuenta de lo que mola ser peque y que los demás estén pendientes de ti y se convierte en toda una estrella. Le encanta hacer cosas graciosas como dar palmitas, hacer gestos o cantar cancioncillas y le flipa que los adultos le presten atención y le adulen. Ya sabéis, a reforzar al artista de la casa.

– Empieza a morder y masticar alimentos sólidos, a usar la cuchara por sí solo y a beber en un vaso que sostiene solito. Puede colaborar cuando le visten o le desnudan y recogiendo los juguetes si se le pide. No seas demasiado protectora y deja que vaya experimentando con todo esto para que cada vez tenga mayor autonomía. Sabemos que tardamos muchísimo más si es el peque quien tiene que ayudar a vestirse y desvestirse (por ejemplo) pero a la larga lo vamos a agradecer.

Dicho todo esto sólo nos queda saber ¿qué podemos hacer nosotros para favorecer y estimular el desarrollo del peque en esta etapa?

– Haz caso al padre y deja que tenga pelotas por casa para que pueda dar patadas y lanzarlas. Les encanta, aprenden un montón y además tienes al papi entretenido grabando en vídeo las hazañas de su pequeño Maradona.

– Juega con él a esconder objetos y buscarlos. También le encantarán los juegos de imitación, las cancioncillas y los juegos que consisten en hacer gestos.

– Busca juegos o juguetes en los que el niño tenga que utilizar algún medio para conseguir una consecuencia. Por ejemplo son muy efectivos los juguetes que tienen cordeles para accionar una canción y también los que tienen pulsadores o botones. Para que el peque se divierta también te puedes valer de cosas que tengas por casa, por ejemplo el pulsador de la luz hará las delicias de los niños y aprenderán la consecuencia que tiene cada vez que lo usen.

– Ten a mano recipientes, cajas y botes de diferentes tamaños en los que pueda meter y sacar objetos, les flipa. También disfrutan mucho con los juguetes de ensartar (anillas en un eje…) y encajar (puzzles,…).

– No le engañes nunca cuando tengas que separarte de él, dale una explicación y asegúrale que vas a volver. Los niños son muy intuitivos y si creen que les mientes no confiarán en ti.

– Es muuy bueno que el peque haga cosas por sí sólo aunque al principio no le salgan muy bien. Haz que participe en cosas sencillas como ir a tirar la basura, recoger los juguetes e incluso desvestirse con prendas fáciles para él como por ejemplo pantalones sin botones,…

– Comienza a darle alimentos sólidos con los que pueda experimentar distintos sabores y texturas.

– Antes del baño y la hora de dormir realiza juegos tranquilos para que el peque se vaya relajando y no se excite demasiado.

Esto es todo por esta etapa, los peques dejan de ser tan bebés y comienzan a ser unos niños fuertes e inquietos con nuevas necesidades y apetencias y vosotros sois sus principales figuras de apoyo.

Espero que os haya servido de ayuda y nosotros nos leemos en el próximo post.

¡Un saludo!

Peques: Etapa de 13 a 18 meses

¡¡Hola de nuevo!!

Retomamos las etapas del desarrollo de los peques para adentrarnos esta vez en su segundo año de vida. Para todos los que estéis un poco perdidos y para aquellos que queráis repasar un poco por dónde habíamos dejado el tema, podéis encontrar la etapa del primer año pinchando en los enlaces que aparecen a continuación.

Etapa de 0 a 1 mes

Etapa de 1 a 3 meses

Etapa de 3 a 6 meses

Etapa de 7 a 12 meses

Bien, ¿estáis listos para comenzar con el segundo año? ¡Adelante!

A estas alturas ya somos más que conscientes de las monerías que es capaz de hacer el peque y de la cantidad de cosas que es capaz de cambiar de un día para otro. Sin embargo, no creáis que aquí termina todo. Estos niños parecen estar diseñados para sorprendernos cada día y el segundo año de vida no va a ser menos, así que vamos allá. Estas son las principales monerías con las que nos van a deleitar durante la etapa que queda comprendida entre los 13 y los 18 meses de vida:

– Se ponen de pie sin apoyo (aunque se tambalean y caen con bastante frecuencia como si se hubiesen tomado dos copazos de anís antes de levantarse) y comienzan a andar de forma independiente llegando incluso a subir escaleras si van cogidos de la mano.

– Es capaz de lanzar una pelota (aunque sin dirección exacta, no os emocionéis demasiado). Esto hace las delicias de los padres que corren a pedir el finiquito al jefe soñando con el día en que el peque se convierta en Iker Casillas.

– El hecho de que pueda caminar le convierte en todo un explorador, de  manera que buscará y rebuscará todo aquello que le resulte atractivo o le produzca novedad. Si quieres un consejo, quita de su vista aquel detalle que compraste en tu luna de miel y al que tanto aprecio le tienes y déjale a mano esa figura “tan bonita” que te trajo tu suegra cuando fue de visita a su pueblo natal, chica, nada mejor que un niño que comience a caminar para hacer limpieza en casa.

– Golpea, encaja, apila, garabatea, mete y saca objetos y los tira sólo para disfrutar observando el recorrido que hacen. Sí, yo lo pinto muy mono pero tú estás desesperada recogiendo cosas del suelo, lo siento, es lo que toca, tómate un gin tonic, eso siempre ayuda (que conste que eso yo no te lo he dicho, lo negaré por siempre, por cierto, para saber más de este tipo de conductas de malas madres y reír a más no poder, os recomiendo que sigáis a la niña sin nombre y su club de malas madres, es genial, pero ya dedicaré otro post a hablaros sobre ella).

– Ahora sí que sí, dice las primeras palabras con sentido y escucháis por primera vez un “mamá” y un “papá”, de los de verdad, de los de “quiero/necesito algo de ti, ven por favor”. Además, entiende perfectamente el “toma” y el “dame” lo cual hace que podamos interactuar y jugar a un montón de cosas nuevas con él).

– Comienza a comprender los límites, es decir, es en esta etapa cuando empieza a entender lo que puede y no puede hacer, así que cuidado con esto, no dejar claros los límites a esta edad nos dará muchos dolores de cabeza en el futuro.

– También en esta etapa comienza la fase de oposición, que no es más que llevar la contraria a los adultos por sistema, ja, ahí lo llevas. Las rabietas se convertirán en algo común y de nosotros dependerá el cómo evolucionen.

– Su vínculo afectivo con las personas más cercanas (papá y mamá) se intensifica, así que damos la bienvenida a la etapa de la mamitis aguda.

En resumen, esto es lo que podemos encontrar durante el tiempo comprendido entre los 13 y los 18 meses de vida del peque. Como siempre, la cuestión es ¿qué podemos hacer nosotros para favorecer y estimular el desarrollo en esta etapa?

– Fomenta que se ponga de pie sin apoyo. Para ello aprovecha cuando se levante y ofrécele juguetes que le gusten mucho para que se anime a ir a por ellos y jugar en esa posición.

– Intenta que tenga un entorno rico en objetos de distintos colores, tamaños, formas, texturas, consistencias y sonidos y juega con él a que escoja entre ellos siguiendo alguna característica, por ejemplo “dame la pelota grande”. No olvides nombrar al peque las características (forma, color,…) de los objetos con los que interactúa habitualmente para que los vaya relacionando.

– No te olvides que es un niño, no actúes como si estuviese en el colegio, se trata de jugar con él y que os divirtáis no de que le presiones hasta dejarle exhausto. Respeta el tiempo de atención que es capaz de mantener en una actividad y cuando veas que se aburre deja que la abandone.

– Es muy importante, al hilo de lo que hablábamos antes, que hagas que el peque aprenda las consecuencias de sus actos. Eso significa que hay que enseñarle a que si se tiran los objetos luego hay que recogerlos. Como os he dicho antes, si aprenden esto desde bien chiquitos nos ahorraremos grandes dolores de cabeza en el futuro.

– Con respecto a las charletas que se pega el peque es muuuuuuuy importante que respondáis cuando vocaliza o hace algún intento de comunicarse porque ésto le reforzará y porque, no nos engañemos, ¿a quién le gusta hablar sólo? Pues a tu peque tampoco, así que ¡a conversar se ha dicho!

– Intenta sacar un ratito todos los días para leerle un poco. Si además el cuento tiene imágenes chulas y coloridas mejor que mejor. Usa también canciones infantiles para pasarlo pipa.

– No abuses del chupete sobre todo durante el día. Ya sé el apego que tienen los peques al chupete, pero en algún momento hay que empezar a sacarlo un poco de su rutina. Pues bien, este es el momento.

– En lo que a rabietas se refiere si quieres que éstas se extingan o al menos no vayan a más, evita desde el primer día que el peque consiga lo que quiere si lo hace con una rabieta. Debes establecer uno límites claros para que aprenda lo que puede y lo que no puede hacer y es muuuuuuy importante, extremadamente importante, que los padres estén de acuerdo entre sí y se muestren firmes y coherentes en sus decisiones. Sé que son muy pequeños y que parecen angelitos y que da muchísima pena ser tan firmes a estas alturas pero, de verdad, es el momento para empezar, si no lo haces ahora en el futuro tendrás problemas mucho más graves para poner los límites.

– Por último (sé que soy muy pesada, en serio, lo sé pero es lo que hay) mantén la rutina. El tiempo de las comidas, el baño y el sueño es extremadamente importante para los peques así que no lo olvidéis y comenzad desde bien chiquitos a crear unos buenos hábitos de vida.

Bueno, esto es todo por esta etapa. Muy prontito volveré con los meses que cierran este segundo año de vida y veremos también el Regalo Perfecto para este segundo año.

Espero que os haya servido de ayuda y que me contéis vuestra experiencia durante el segundo año de vuestro peque.

¡Hasta el próximo post!

Peques: Etapa de 7 a 12 meses

Ya estoy otra vez por aquí para seguir con las etapas del desarrollo de esas preciosas criaturitas que tenemos por casa. Con este post vamos a completar el primer añito del peque. Si os ha faltado por ver alguna de las etapas de este primer año podéis verlas pinchando en los siguientes enlaces:

Etapa de 0 a 1 mes

Etapa de 1 a 3 meses

Etapa de 3 a 6 meses

Si ya os habéis puesto al día, ¡adelante! vamos a completar el año. Tened siempre en cuenta que los tiempos nombrados aquí son relativos, y que cada niño es un mundo, a título orientativo esto está genial, pero cada peque tiene un ritmo, así que, si se adelanta o se retrasa con respecto a estos tiempos, que no cunda el pánico.

Las cosas más importantes que pasan durante esta etapa y que nos dejan boquiabiertos, ojipláticos y nos hacen plantearnos seriamente el llevar al niño/a al Tú Sí Que Vales o cualquier concurso de talentos similar son:

– A los 7 meses se arrastra con ayuda de los brazos. Aquí a más de uno le dan ganas de apuntar al peque a las fuerzas armadas cuando ve tal destreza innata, pero no, no lo hagáis, esto suele durar poco.

– A los 8 el rollo militar se les ha pasado y comienzan a adoptar la postura de gateo, aunque no llegan a gatear, sólo balancean hacia delante y hacia atrás. Para verlos gatear vamos a tener que esperar hasta los 10 meses. En ese momento son los reyes del suelo, y el gateo está dominado hacia delante y hacia atrás.

– A los 9 ¡¡Aaaaahhhhh, amigoooo!! ¡¡los 9 meses!! el peque se agarra a todo lo que pilla para ponerse en pie. Esto que al principio hace las delicias de todos los papis haciendo que se les caiga la baba, pronto se convertirá en un correteo continuo detrás de la fierecilla, que una vez comienza a andar no para chica. Es alrededor de los 11 ó 12 meses cuando da los primeros pasos de lado y puede caminar sujeto por las manos de un adulto amoroso.

– Una cosa que a mi me gusta mogollón es que comienzan a descubrir su cuerpo, se tocan la barriga, los pies y sonríen cuando ven su imagen en un espejo, ¡son para comérselos!

– A los nueve meses comienza a aporrear objetos como si le fuese la vida en ello, y descubre algo super divertido que a mamá la va a volver loca, ¡tirar todo lo que tenga a mano al suelo!

– Desde los 10 a los 12 meses el peque le toma el gusto a los juegos de sacar y meter objetos de un recipiente, pulsar botones, señalar y ya casi cumplido el primer año es capaz de asociar un objeto con su función (el peine para peinar, el lápiz para garabatear,…).

– Con respecto al habla, durante esta etapa es capaz de repetir sílabas, diciendo así las primeras palabras que hacen las delicias del público presente (papa, mama, tata,…). Responde a su propio nombre, comprende cosas como “no” y entiende cuando le pedimos que haga cosas sencillas “dame”, “toma”, “di adiós”,…

Os habréis dado cuenta que cuando mayor se hace mayor es el número de cosas que aprende. Ahora nos toca a nosotros estar a la altura y responder a los juegos y necesidades del peque. ¿Qué podemos hacer para favorecer y estimular el desarrollo durante esta etapa? Muuuuy sencillo, aquí van algunos truquitos.

– Si queréis ser unos papis superchachis (y si tenéis sitio en casa) sería bueno que os hicieseis con una alfombra bien grandota donde el peque pueda campar a sus anchas. Si además podéis colocarla cerca del sofá o similar, mejor que mejor, porque así podrá apoyarse y ayudarse de él para ponerse de pie. Aprovecha esta etapa para tirarte al suelo con él y jugar como una enana (hacer cosquillas, dejar que trepe por tu cuerpo, rodar,…)

– Llega la hora de sacar todos esos juguetes que hacen que alucine y despiertan su curiosidad (pelotas, cochecitos, sonajeros, tentetiesos, encajables, juegos sonoros,…). Eso sí, no los saques todos a la vez, hazlo de uno en uno, que queremos que juegue, no que crea que vive en unos grandes almacenes.

– Ten muuuucha paciencia, déjale hacer aunque tarde mucho más de lo que tú consideras necesario. Es la única forma de que aprenda y descubra cosas nuevas. Realiza actividades al aire libre y juega con él delante del espejo.

– Cuando ya empieza a balbucear y a entonar, responde siempre a lo que diga, contéstale como si mantuvieses una conversación con él y canta, canta mucho (palmas palmitas, lobitos,…). No te preocupes, el no es jurado de ningún concurso musical, así que da rienda suelta a tu talento como si no hubiera un mañana.

– No me cansaré de repetir que sigáis manteniendo la rutina de sueño, baño, comida. Si para nosotros es importante, imaginaos para ellos.

Esto es todo por hoy, contadme cómo ha sido vuestra experiencia en este primer año del peque y cuáles son las cosas que mejor os funcionaron. Espero que os haya servido de ayuda.

¡Hasta el próximo post!