Peques: Etapa de 18 a 24 meses

¡Hola!

Con este post vamos a terminar el segundo año de vida de los peques. En esta ocasión la etapa que nos ocupa es la que transcurre entre los 18 y los 24 meses de vida, pero si os habéis perdido las anteriores y queréis echarle un vistazo a alguna en particular aquí os dejo los enlaces:

Etapa de 0 a 1 mes

Etapa de 1 a 3 meses

Etapa de 3 a 6 meses

Etapa de 7 a 12 meses

Etapa de 13 a 18 meses

Si ya os habéis puesto al día ¡vamos que nos vamos!

Este segundo año es una revolución caracterizada principalmente por esos andares del peque que nos tienen “quitao el sentío” y alrededor de los cuales gira todo lo demás. Pues bien, lo más destacable de estos meses es:

– Si bien dejamos al peque en la etapa anterior caminando, es ahora cuando es capaz de sostenerse durante una sola pierna mucho más tiempo (lo cual le permite patear el balón y jugar con mucha más soltura) y acelerar y decelerar de una forma mucho más controlada incluso llegando a salvar los objetos que se encuentra por el camino. Esto que parece una tontería hará que su frente deje de estar llena de chichones, lo cual es de agradecer.

– Cuando le escondemos un objeto ya no lo olvida (como ocurría en las etapas anteriores) sino que lo busca y rebusca hasta que da con él.

– Imita cosas que ve en los demás como por ejemplo peinarse, toser, hablar por teléfono, dar de comer a un muñeco,…

– Aprende un montón de palabras nuevas con mucha facilidad (cuidado con esto que ahora hay que controlar muchísimo más lo que decimos en su presencia si no queremos que en público el peque nos deje en ridículo en más de una ocasión).

– Es capaz de combinar dos palabras para formar una frase, decir “adiós” y “hola” en el momento adecuado, señalar partes del cuerpo en un dibujo, comprender los conceptos de “uno” y “muchos” así como diferenciar entre “masculino” y “femenino”. Oye, parecen tonterías, pero nuestro peque se ha convertido en un pequeño Einstein en lo que lenguaje se refiere.

– No sé si los que tenéis niños de esta edad os habéis fijado, pero comienzan a jugar en paralelo. Jugar en paralelo es eso que hacen los peques de jugar al lado de otros peques pero sin jugar con ellos. Si os fijáis os daréis cuenta de que lo hacen mucho. Se acercan, juegan al lado pero no juegan con ellos.

– En esta etapa el niño se da cuenta de lo que mola ser peque y que los demás estén pendientes de ti y se convierte en toda una estrella. Le encanta hacer cosas graciosas como dar palmitas, hacer gestos o cantar cancioncillas y le flipa que los adultos le presten atención y le adulen. Ya sabéis, a reforzar al artista de la casa.

– Empieza a morder y masticar alimentos sólidos, a usar la cuchara por sí solo y a beber en un vaso que sostiene solito. Puede colaborar cuando le visten o le desnudan y recogiendo los juguetes si se le pide. No seas demasiado protectora y deja que vaya experimentando con todo esto para que cada vez tenga mayor autonomía. Sabemos que tardamos muchísimo más si es el peque quien tiene que ayudar a vestirse y desvestirse (por ejemplo) pero a la larga lo vamos a agradecer.

Dicho todo esto sólo nos queda saber ¿qué podemos hacer nosotros para favorecer y estimular el desarrollo del peque en esta etapa?

– Haz caso al padre y deja que tenga pelotas por casa para que pueda dar patadas y lanzarlas. Les encanta, aprenden un montón y además tienes al papi entretenido grabando en vídeo las hazañas de su pequeño Maradona.

– Juega con él a esconder objetos y buscarlos. También le encantarán los juegos de imitación, las cancioncillas y los juegos que consisten en hacer gestos.

– Busca juegos o juguetes en los que el niño tenga que utilizar algún medio para conseguir una consecuencia. Por ejemplo son muy efectivos los juguetes que tienen cordeles para accionar una canción y también los que tienen pulsadores o botones. Para que el peque se divierta también te puedes valer de cosas que tengas por casa, por ejemplo el pulsador de la luz hará las delicias de los niños y aprenderán la consecuencia que tiene cada vez que lo usen.

– Ten a mano recipientes, cajas y botes de diferentes tamaños en los que pueda meter y sacar objetos, les flipa. También disfrutan mucho con los juguetes de ensartar (anillas en un eje…) y encajar (puzzles,…).

– No le engañes nunca cuando tengas que separarte de él, dale una explicación y asegúrale que vas a volver. Los niños son muy intuitivos y si creen que les mientes no confiarán en ti.

– Es muuy bueno que el peque haga cosas por sí sólo aunque al principio no le salgan muy bien. Haz que participe en cosas sencillas como ir a tirar la basura, recoger los juguetes e incluso desvestirse con prendas fáciles para él como por ejemplo pantalones sin botones,…

– Comienza a darle alimentos sólidos con los que pueda experimentar distintos sabores y texturas.

– Antes del baño y la hora de dormir realiza juegos tranquilos para que el peque se vaya relajando y no se excite demasiado.

Esto es todo por esta etapa, los peques dejan de ser tan bebés y comienzan a ser unos niños fuertes e inquietos con nuevas necesidades y apetencias y vosotros sois sus principales figuras de apoyo.

Espero que os haya servido de ayuda y nosotros nos leemos en el próximo post.

¡Un saludo!

Peques: Etapa de 13 a 18 meses

¡¡Hola de nuevo!!

Retomamos las etapas del desarrollo de los peques para adentrarnos esta vez en su segundo año de vida. Para todos los que estéis un poco perdidos y para aquellos que queráis repasar un poco por dónde habíamos dejado el tema, podéis encontrar la etapa del primer año pinchando en los enlaces que aparecen a continuación.

Etapa de 0 a 1 mes

Etapa de 1 a 3 meses

Etapa de 3 a 6 meses

Etapa de 7 a 12 meses

Bien, ¿estáis listos para comenzar con el segundo año? ¡Adelante!

A estas alturas ya somos más que conscientes de las monerías que es capaz de hacer el peque y de la cantidad de cosas que es capaz de cambiar de un día para otro. Sin embargo, no creáis que aquí termina todo. Estos niños parecen estar diseñados para sorprendernos cada día y el segundo año de vida no va a ser menos, así que vamos allá. Estas son las principales monerías con las que nos van a deleitar durante la etapa que queda comprendida entre los 13 y los 18 meses de vida:

– Se ponen de pie sin apoyo (aunque se tambalean y caen con bastante frecuencia como si se hubiesen tomado dos copazos de anís antes de levantarse) y comienzan a andar de forma independiente llegando incluso a subir escaleras si van cogidos de la mano.

– Es capaz de lanzar una pelota (aunque sin dirección exacta, no os emocionéis demasiado). Esto hace las delicias de los padres que corren a pedir el finiquito al jefe soñando con el día en que el peque se convierta en Iker Casillas.

– El hecho de que pueda caminar le convierte en todo un explorador, de  manera que buscará y rebuscará todo aquello que le resulte atractivo o le produzca novedad. Si quieres un consejo, quita de su vista aquel detalle que compraste en tu luna de miel y al que tanto aprecio le tienes y déjale a mano esa figura “tan bonita” que te trajo tu suegra cuando fue de visita a su pueblo natal, chica, nada mejor que un niño que comience a caminar para hacer limpieza en casa.

– Golpea, encaja, apila, garabatea, mete y saca objetos y los tira sólo para disfrutar observando el recorrido que hacen. Sí, yo lo pinto muy mono pero tú estás desesperada recogiendo cosas del suelo, lo siento, es lo que toca, tómate un gin tonic, eso siempre ayuda (que conste que eso yo no te lo he dicho, lo negaré por siempre, por cierto, para saber más de este tipo de conductas de malas madres y reír a más no poder, os recomiendo que sigáis a la niña sin nombre y su club de malas madres, es genial, pero ya dedicaré otro post a hablaros sobre ella).

– Ahora sí que sí, dice las primeras palabras con sentido y escucháis por primera vez un “mamá” y un “papá”, de los de verdad, de los de “quiero/necesito algo de ti, ven por favor”. Además, entiende perfectamente el “toma” y el “dame” lo cual hace que podamos interactuar y jugar a un montón de cosas nuevas con él).

– Comienza a comprender los límites, es decir, es en esta etapa cuando empieza a entender lo que puede y no puede hacer, así que cuidado con esto, no dejar claros los límites a esta edad nos dará muchos dolores de cabeza en el futuro.

– También en esta etapa comienza la fase de oposición, que no es más que llevar la contraria a los adultos por sistema, ja, ahí lo llevas. Las rabietas se convertirán en algo común y de nosotros dependerá el cómo evolucionen.

– Su vínculo afectivo con las personas más cercanas (papá y mamá) se intensifica, así que damos la bienvenida a la etapa de la mamitis aguda.

En resumen, esto es lo que podemos encontrar durante el tiempo comprendido entre los 13 y los 18 meses de vida del peque. Como siempre, la cuestión es ¿qué podemos hacer nosotros para favorecer y estimular el desarrollo en esta etapa?

– Fomenta que se ponga de pie sin apoyo. Para ello aprovecha cuando se levante y ofrécele juguetes que le gusten mucho para que se anime a ir a por ellos y jugar en esa posición.

– Intenta que tenga un entorno rico en objetos de distintos colores, tamaños, formas, texturas, consistencias y sonidos y juega con él a que escoja entre ellos siguiendo alguna característica, por ejemplo “dame la pelota grande”. No olvides nombrar al peque las características (forma, color,…) de los objetos con los que interactúa habitualmente para que los vaya relacionando.

– No te olvides que es un niño, no actúes como si estuviese en el colegio, se trata de jugar con él y que os divirtáis no de que le presiones hasta dejarle exhausto. Respeta el tiempo de atención que es capaz de mantener en una actividad y cuando veas que se aburre deja que la abandone.

– Es muy importante, al hilo de lo que hablábamos antes, que hagas que el peque aprenda las consecuencias de sus actos. Eso significa que hay que enseñarle a que si se tiran los objetos luego hay que recogerlos. Como os he dicho antes, si aprenden esto desde bien chiquitos nos ahorraremos grandes dolores de cabeza en el futuro.

– Con respecto a las charletas que se pega el peque es muuuuuuuy importante que respondáis cuando vocaliza o hace algún intento de comunicarse porque ésto le reforzará y porque, no nos engañemos, ¿a quién le gusta hablar sólo? Pues a tu peque tampoco, así que ¡a conversar se ha dicho!

– Intenta sacar un ratito todos los días para leerle un poco. Si además el cuento tiene imágenes chulas y coloridas mejor que mejor. Usa también canciones infantiles para pasarlo pipa.

– No abuses del chupete sobre todo durante el día. Ya sé el apego que tienen los peques al chupete, pero en algún momento hay que empezar a sacarlo un poco de su rutina. Pues bien, este es el momento.

– En lo que a rabietas se refiere si quieres que éstas se extingan o al menos no vayan a más, evita desde el primer día que el peque consiga lo que quiere si lo hace con una rabieta. Debes establecer uno límites claros para que aprenda lo que puede y lo que no puede hacer y es muuuuuuy importante, extremadamente importante, que los padres estén de acuerdo entre sí y se muestren firmes y coherentes en sus decisiones. Sé que son muy pequeños y que parecen angelitos y que da muchísima pena ser tan firmes a estas alturas pero, de verdad, es el momento para empezar, si no lo haces ahora en el futuro tendrás problemas mucho más graves para poner los límites.

– Por último (sé que soy muy pesada, en serio, lo sé pero es lo que hay) mantén la rutina. El tiempo de las comidas, el baño y el sueño es extremadamente importante para los peques así que no lo olvidéis y comenzad desde bien chiquitos a crear unos buenos hábitos de vida.

Bueno, esto es todo por esta etapa. Muy prontito volveré con los meses que cierran este segundo año de vida y veremos también el Regalo Perfecto para este segundo año.

Espero que os haya servido de ayuda y que me contéis vuestra experiencia durante el segundo año de vuestro peque.

¡Hasta el próximo post!

Peques: Etapa de 7 a 12 meses

Ya estoy otra vez por aquí para seguir con las etapas del desarrollo de esas preciosas criaturitas que tenemos por casa. Con este post vamos a completar el primer añito del peque. Si os ha faltado por ver alguna de las etapas de este primer año podéis verlas pinchando en los siguientes enlaces:

Etapa de 0 a 1 mes

Etapa de 1 a 3 meses

Etapa de 3 a 6 meses

Si ya os habéis puesto al día, ¡adelante! vamos a completar el año. Tened siempre en cuenta que los tiempos nombrados aquí son relativos, y que cada niño es un mundo, a título orientativo esto está genial, pero cada peque tiene un ritmo, así que, si se adelanta o se retrasa con respecto a estos tiempos, que no cunda el pánico.

Las cosas más importantes que pasan durante esta etapa y que nos dejan boquiabiertos, ojipláticos y nos hacen plantearnos seriamente el llevar al niño/a al Tú Sí Que Vales o cualquier concurso de talentos similar son:

– A los 7 meses se arrastra con ayuda de los brazos. Aquí a más de uno le dan ganas de apuntar al peque a las fuerzas armadas cuando ve tal destreza innata, pero no, no lo hagáis, esto suele durar poco.

– A los 8 el rollo militar se les ha pasado y comienzan a adoptar la postura de gateo, aunque no llegan a gatear, sólo balancean hacia delante y hacia atrás. Para verlos gatear vamos a tener que esperar hasta los 10 meses. En ese momento son los reyes del suelo, y el gateo está dominado hacia delante y hacia atrás.

– A los 9 ¡¡Aaaaahhhhh, amigoooo!! ¡¡los 9 meses!! el peque se agarra a todo lo que pilla para ponerse en pie. Esto que al principio hace las delicias de todos los papis haciendo que se les caiga la baba, pronto se convertirá en un correteo continuo detrás de la fierecilla, que una vez comienza a andar no para chica. Es alrededor de los 11 ó 12 meses cuando da los primeros pasos de lado y puede caminar sujeto por las manos de un adulto amoroso.

– Una cosa que a mi me gusta mogollón es que comienzan a descubrir su cuerpo, se tocan la barriga, los pies y sonríen cuando ven su imagen en un espejo, ¡son para comérselos!

– A los nueve meses comienza a aporrear objetos como si le fuese la vida en ello, y descubre algo super divertido que a mamá la va a volver loca, ¡tirar todo lo que tenga a mano al suelo!

– Desde los 10 a los 12 meses el peque le toma el gusto a los juegos de sacar y meter objetos de un recipiente, pulsar botones, señalar y ya casi cumplido el primer año es capaz de asociar un objeto con su función (el peine para peinar, el lápiz para garabatear,…).

– Con respecto al habla, durante esta etapa es capaz de repetir sílabas, diciendo así las primeras palabras que hacen las delicias del público presente (papa, mama, tata,…). Responde a su propio nombre, comprende cosas como “no” y entiende cuando le pedimos que haga cosas sencillas “dame”, “toma”, “di adiós”,…

Os habréis dado cuenta que cuando mayor se hace mayor es el número de cosas que aprende. Ahora nos toca a nosotros estar a la altura y responder a los juegos y necesidades del peque. ¿Qué podemos hacer para favorecer y estimular el desarrollo durante esta etapa? Muuuuy sencillo, aquí van algunos truquitos.

– Si queréis ser unos papis superchachis (y si tenéis sitio en casa) sería bueno que os hicieseis con una alfombra bien grandota donde el peque pueda campar a sus anchas. Si además podéis colocarla cerca del sofá o similar, mejor que mejor, porque así podrá apoyarse y ayudarse de él para ponerse de pie. Aprovecha esta etapa para tirarte al suelo con él y jugar como una enana (hacer cosquillas, dejar que trepe por tu cuerpo, rodar,…)

– Llega la hora de sacar todos esos juguetes que hacen que alucine y despiertan su curiosidad (pelotas, cochecitos, sonajeros, tentetiesos, encajables, juegos sonoros,…). Eso sí, no los saques todos a la vez, hazlo de uno en uno, que queremos que juegue, no que crea que vive en unos grandes almacenes.

– Ten muuuucha paciencia, déjale hacer aunque tarde mucho más de lo que tú consideras necesario. Es la única forma de que aprenda y descubra cosas nuevas. Realiza actividades al aire libre y juega con él delante del espejo.

– Cuando ya empieza a balbucear y a entonar, responde siempre a lo que diga, contéstale como si mantuvieses una conversación con él y canta, canta mucho (palmas palmitas, lobitos,…). No te preocupes, el no es jurado de ningún concurso musical, así que da rienda suelta a tu talento como si no hubiera un mañana.

– No me cansaré de repetir que sigáis manteniendo la rutina de sueño, baño, comida. Si para nosotros es importante, imaginaos para ellos.

Esto es todo por hoy, contadme cómo ha sido vuestra experiencia en este primer año del peque y cuáles son las cosas que mejor os funcionaron. Espero que os haya servido de ayuda.

¡Hasta el próximo post!

Peques: Etapa de 3 a 6 meses

Vamos con el tercero de la serie de post dedicados a las primeras etapas del desarrollo de los peques. Ya hemos visto la etapa inicial de 0 a 1 mes y la etapa de 1 a 3 meses. Así que, como ya habréis leído en el título de este post, hoy abarcaremos la etapa de 3 a 6 meses.

Como ya sabréis todos los que tenéis o hayáis tenido peques, a los 3 meses (en la mayoría de los casos) vuestro pequeño ya controla a la perfección la cabeza y, si se lo permitimos, es capaz de apoyarse sobre los codos cuando está boca abajo.

Si esperamos un poquito más, durante el cuarto mes de vida será capaz de apoyarse en un sólo codo, que vosotros pensaréis “bueno, una cosa más”.

Pues NO, señores míos, esto que a priori parece tan absurdo y podríamos pensar que es sólo un avance más, es la superleche, porque apoyarse sobre un sólo codo hace que el peque tenga ¡una mano libre! y eso significa que puede explorar, tocar objetos y atraerlos hacia sí mientras se mantiene más o menos erguido ¡¡¡¡¡¡Yuuuujuuuuu!!!!!! Fuerte aplauso para nuestr@ campeón/ona.

Después de esto estaréis pensando “vaya, sí que es genial, es lo mejor de esta etapa”. ERROR. Todavía nos tiene preparado otro avance supersónico. Al final del sexto mes cuando le dejéis boca arriba, aprenderá a darse la vuelta el solito (si señor) y a apoyarse sobre las dos manos (no codos). ¡¡¡¡Fuerte aplauso otra vez!!!!

Como podéis ver, estos tres meses son muy importantes en lo que a descubrimientos y desarrollo se refieren porque, además de todo lo anterior nuestro pequeñín es capaz de seguir visualmente los objetos (incluso cuando se los movemos a mucha velocidad), es capaz de reaccionar a un objeto con sólo ver una pequeña parte (sí, sí, ya no necesita ver el objeto entero para saber que está ahí), imita conductas ya aprendidas (como la sonrisa o los sonidos) cuando se las hace un adulto y diferencia a la perfección a su mami/papi del resto de criaturas humanas.

Espero que toda esta retahíla os haya hecho recapacitar y ver a vuestro peque con otros ojos, porque ahora viene lo importante. Ya que él es capaz de hacer tooooodo eso por nosotros, ¿qué podemos hacer nosotros por él?

– Haz que tenga a mano muchos objetos de diferentes texturas, colores y tamaños (sí, ha llegado el momento en que tu casa deja de ser tu casa para convertirse en una ludoteca).

– Comienza a incorporarle poco a poco sentándole en tus rodillas o a ratitos en una hamaquita para que pueda inspeccionar bien todo el ambiente que le rodea, y además tenga las manos bien libres para tocarlo todo.

– Es normal que lo chupe todo, no se lo impidas (a ver, siempre dentro de unos límites y mirando por su salud, que no queremos llevarnos un susto).

– Respeta los horarios. Sé que repito esto durante todas la etapas, pero no sabéis lo importante que es una rutina para un niño, sobre todo en lo que a sueño y comida se refiere.

Y sí, por fin llega el momento de jugar. Ahora sí que sí. Es el momento de interactuar y disfrutar de lo lindo.

Durante el baño incorpora algunos juguetes de goma y deja que los toque y juegue con ellos.

Empieza a usar juegos interactivos con él. Juegos como “el caballito” (haciéndole trotar en tus rodillas), el cu-cú usando sus manitas o incluso tapando parte del rostro con una muselina y descubriéndola rápidamente para que entienda el sentido del juego.

Cuando esté sentado o apoyado sobre los codos o manos, ponle delante un objeto a medio tapar para que él lo busque.

Es el momento en el que los móviles que tiene sobre la cuna surten efecto y el niño se queda embobado mirándolos e intentando agarrarlos. Úsalos con frecuencia para estimular sus capacidades perceptivas y su coordinación.

Y, sobre todo, disfruta, disfruta mucho, porque esta es la primera etapa en la que el peque comienza a interactuar contigo de una forma más voluntaria. Aprovecha esta etapa y juega y disfruta como nunca.

Espero que os haya servido de ayuda a todos los que estéis en esta etapa, y que os sirva para recordarla a los que ya la habéis pasado. Contadme en los comentarios qué juegos os funcionan con vuestros peques y qué es lo que más os gusta de esta etapa.

¡Hasta el próximo post!

Peques: Etapa de 1 a 3 meses

Este es el segundo de una serie de post dedicados a las primeras etapas de vida de los peques (si queréis ver el primero pulsa AQUÍ). En esta ocasión vamos a hablar de los niños de 1 a 3 meses.

Los papás notaréis varias diferencias entre el primer mes de vida y los siguientes (además de las ojeras que comienzan a hacer mella en vosotros ;)). Algunas de las más notables son los soniditos tan monos que comienzan a hacer los peques así como el mayor control de la cabeza (incluso se dan el lujito de girarla).

En esta etapa los peques comienzan a orientarse, a seguir estímulos (sobre todo gracias al control de su cabecita) y a agarrar todo lo que esté al alcance de sus manos.

Poco a poco se va dando esa ansiada adaptación entre los papás y los peques, lo que hace que podamos disfrutar mucho más de su compañía y que se nos vaya quitando esa cara de “desquiciados” de los primeros días.

Para estimular a los nenes durante esta fase podemos usar tanto el sonido como la iluminación. Es importante utilizar cambios en la luz ambiental para ayudarle a regular sus propios estados y diferenciar día/noche, actividad/reposo e ir creando poco a poco unas rutinas. Además, aunque sigue prefiriendo tu voz, ya le van interesando otros sonidos del ambiente.

Los primeros meses de vida son muy intuitivos, la mayoría de las veces estamos haciendo lo correcto sin apenas darnos cuenta. Es el caso de los arrullos y carantoñas que hacemos al tenerle en brazos o al acercarnos a él. Sin pretenderlo estamos favoreciendo el desarrollo de la sonrisa de nuestro peque y hacemos que los lazos que se establecieron con él sean más fuertes.

En resumen, durante estos meses de vida es importante que los chiquitines puedan disfrutar de diferentes iluminaciones y sonidos, que le llenemos de carantoñas y le permitamos agarrar distintos objetos. Todo ello acompañado de una buena rutina (baño, comidas y sueño) es lo ideal en esta etapa.

En el post anterior olvidé hablaros del masaje infantil. Hay numerosos cursos sobre masaje infantil para papás/mamás, para todos aquellos a los que os guste este tema, pero, para los que no queráis profundizar en esto, sí que es muy beneficioso para los niños (y también para la relación que nosotros establecemos con ellos) que les toquemos y acariciemos en un ambiente relajado y tranquilo. Esto es intrínseco a todas las etapas del desarrollo, pero se suele empezar desde bien pequeñitos. Este tema da para un post enterito, pero no quería que se me pasase, aunque imagino que las matronas os hablan sobre esto.

Espero que os haya servido de ayuda a los que estéis en esta etapa, y que os sirva para recordarla a los que ya la hayáis pasado. Si tenéis consejos o truquitos que os funcionaran bien con vuestros hijos os animo a que los dejéis en los comentarios para así ayudarnos entre todos.

¡Hasta el próximo post!