Peques: Etapa de 25 a 36 meses

¡Hola a todos!

Retomamos las etapas del desarrollo del peque con el período comprendido entre los 25 y los 36 meses. Con esto finalizamos esta serie de post orientativos de cada etapa ya que lo más destacado y lo que más desprevenidos nos pilla suele ocurrir en los tres primeros años de vida de los niños.

A pesar de esto, seguiré subiendo post de El Regalo Perfecto para el resto de las edades y en ellos veremos las principales características de cada etapa así como el famoso ¿qué podemos hacer nosotros para favorecer y estimular el desarrollo del peque en esta etapa? 

Dicho esto, como siempre, tengo que hacer un repaso por las etapas anteriores para que todos aquellos rezagados o de nueva incorporación sepan por dónde coger toda esta información y puedan utilizarla para su uso y disfrute, así que, si eres de esos, atento porque las etapas anteriores son:

– Etapa de 0 a 1 mes

– Etapa de 1 a 3 meses

– Etapa de 3 a 6 meses

– Etapa de 7 a 12 meses

– Etapa de 13 a 18 meses

Etapa de 18 a 24 meses

Pasados los dos primeros años parece que ya lo hayamos visto todo pero no es así. Nuestro pequeño sabio aún tiene mucho por mostrar y para eso estamos nosotros, para darnos cuenta de esos pequeños cambios que parecen imperceptibles pero que son muy importantes para ellos a la hora de jugar, interactuar con los demás o ir a la guardería.

Como siempre paso a nombraros algunos de los cambios más importantes que vais a notar en vuestros peques durante este año, ¿preparados?:

– Resuelve puzzles de dos o tres piezas, ensarta objetos, construye torres y encaja figuras en un tablero. Todos sabéis lo que significa esto, ¡es hora de sacar aquellos juguetes que las abuelas les compraron cuando tenían apenas dos meses! Ahora, justo ahora, es cuando comienzan a tener sentido esos juguetes de encajar piezas o hacer una torre de aros de colores que todo el mundo regala cuando los niños apenas cuentan con meses y que tu tienes que amontonar y guardar durante dos o tres años para que tu peque al fin pueda jugar con ellos. Así que desempolva los encajables, torres y demás y ¡a jugar!

– Es capaz de centrar su atención en cuentos y canciones. También ahora disfrutaréis mucho más de esos cuentos infantiles que le lees por las noches porque, ahora sí que sí, tendrás toooooda su atención.

– Comienza a contar y va conociendo los colores y las formas geométricas más sencillas. Abuelas del mundo: ¡es el momento de regalar encajables con formas!

– Se comunica con frases y es capaz de decir su nombre y su edad. Además comienzan a jugar a juegos simbólicos (cocinitas, papás y mamás, coches,…).

– Si en la etapa anterior decíamos que era típico el juego en paralelo, en esta no. Les encanta jugar con otros niños e intercambiarse juguetes. Juegan a imitar o a simular situaciones (hacer como que beben, que se peinan, que comen,…).

– Aprende las normas de cortesía. Nuestro peque se convierte en todo un ser social y sabe dar las gracias, pedir por favor, saludar,…

– Con respecto a su autonomía el cambio es bastante espectacular ya que usa la cuchara y el tenedor él solo, bebe en un vaso cualquier tipo de líquido, sorbe con una pajita y come diferentes texturas. Además se lava y se seca las manos, durante el día (al menos) es capaz de controlar esfínteres y se viste y desviste si las prendas son sencillas.

Pues bien, ¿qué podemos hacer nosotros para favorecer y estimular el desarrollo del peque en esta etapa?

– Sigue con tus dotes de artista y cántale muchas cancioncillas pegadizas. Les encanta y aprenden muy rápido. Pasarán unos ratos muuuy divertidos, te lo aseguro.

– Ahora sí, por fin, tu peque puede disfrutar por completo de esos parques a los que le has estado llevando. Es el momento en que mejor los pueden aprovechar, así que coge al papi, al peque y busca tu parque porque, amiga mía, ese será vuestro sitio favorito durante toooodo este año.

– Ten a mano juguetes como plastilina, puzzles, ensartables, encajables, lápices, colores, juegos de construcción, etc. Tu casa parecerá una leonera pero tu peque te lo va a agradecer.

– Juega con él a “¿cómo te lavas las manos?”, “¿cómo comes?”…. Y si no, no te preocupes, esto es algo que encanta a las abuelas y lo harán sin necesidad de que tú se lo pidas.

– Esto es muuuuy importante, NO LE SOLUCIONES LOS PROBLEMAS. Sólo ayúdale a buscar la solución, pero no se la des tú. Con esto facilitarás su creatividad y harás que genere muchos más recursos.

– Los cuentos son tus aliados. Al igual que con las cancioncillas éste es el mejor momento para contarle cuentos geniales, así que ¡a la biblioteca! Disfrutarás del paseo, de verle elegir libros y por supuesto, del cuento en cuestión.

– Comienza a corregir aquello que el peque pronuncie mal. No repitas lo que dijo, sólo hazle saber la forma correcta.

– Favorece las situaciones en las que tenga que relacionarse con niños de su edad y compartir juegos y juguetes: cumpleaños, visita a casa de los primos, …

– Dale pequeñas responsabilidades como ayudar a poner la mesa, recoger sus juguetes o recoger su ropa sucia.

– Aiiiins, esto no os va a gustar mucho pero es el momento de decir adiós a los biberones. Cámbialos por vasos irrompibles y deja que experimente con los diferentes líquidos.

Con esto completamos los primeros 3 años de vida de los pequeños. Espero que estos posts os hayan servido de ayuda. Si tenéis más recomendaciones o truquitos que a vosotros os hayan ido bien dejadlos en los comentarios.

¡Hasta el próximo post!

Peques: Etapa de 18 a 24 meses

¡Hola!

Con este post vamos a terminar el segundo año de vida de los peques. En esta ocasión la etapa que nos ocupa es la que transcurre entre los 18 y los 24 meses de vida, pero si os habéis perdido las anteriores y queréis echarle un vistazo a alguna en particular aquí os dejo los enlaces:

Etapa de 0 a 1 mes

Etapa de 1 a 3 meses

Etapa de 3 a 6 meses

Etapa de 7 a 12 meses

Etapa de 13 a 18 meses

Si ya os habéis puesto al día ¡vamos que nos vamos!

Este segundo año es una revolución caracterizada principalmente por esos andares del peque que nos tienen “quitao el sentío” y alrededor de los cuales gira todo lo demás. Pues bien, lo más destacable de estos meses es:

– Si bien dejamos al peque en la etapa anterior caminando, es ahora cuando es capaz de sostenerse durante una sola pierna mucho más tiempo (lo cual le permite patear el balón y jugar con mucha más soltura) y acelerar y decelerar de una forma mucho más controlada incluso llegando a salvar los objetos que se encuentra por el camino. Esto que parece una tontería hará que su frente deje de estar llena de chichones, lo cual es de agradecer.

– Cuando le escondemos un objeto ya no lo olvida (como ocurría en las etapas anteriores) sino que lo busca y rebusca hasta que da con él.

– Imita cosas que ve en los demás como por ejemplo peinarse, toser, hablar por teléfono, dar de comer a un muñeco,…

– Aprende un montón de palabras nuevas con mucha facilidad (cuidado con esto que ahora hay que controlar muchísimo más lo que decimos en su presencia si no queremos que en público el peque nos deje en ridículo en más de una ocasión).

– Es capaz de combinar dos palabras para formar una frase, decir “adiós” y “hola” en el momento adecuado, señalar partes del cuerpo en un dibujo, comprender los conceptos de “uno” y “muchos” así como diferenciar entre “masculino” y “femenino”. Oye, parecen tonterías, pero nuestro peque se ha convertido en un pequeño Einstein en lo que lenguaje se refiere.

– No sé si los que tenéis niños de esta edad os habéis fijado, pero comienzan a jugar en paralelo. Jugar en paralelo es eso que hacen los peques de jugar al lado de otros peques pero sin jugar con ellos. Si os fijáis os daréis cuenta de que lo hacen mucho. Se acercan, juegan al lado pero no juegan con ellos.

– En esta etapa el niño se da cuenta de lo que mola ser peque y que los demás estén pendientes de ti y se convierte en toda una estrella. Le encanta hacer cosas graciosas como dar palmitas, hacer gestos o cantar cancioncillas y le flipa que los adultos le presten atención y le adulen. Ya sabéis, a reforzar al artista de la casa.

– Empieza a morder y masticar alimentos sólidos, a usar la cuchara por sí solo y a beber en un vaso que sostiene solito. Puede colaborar cuando le visten o le desnudan y recogiendo los juguetes si se le pide. No seas demasiado protectora y deja que vaya experimentando con todo esto para que cada vez tenga mayor autonomía. Sabemos que tardamos muchísimo más si es el peque quien tiene que ayudar a vestirse y desvestirse (por ejemplo) pero a la larga lo vamos a agradecer.

Dicho todo esto sólo nos queda saber ¿qué podemos hacer nosotros para favorecer y estimular el desarrollo del peque en esta etapa?

– Haz caso al padre y deja que tenga pelotas por casa para que pueda dar patadas y lanzarlas. Les encanta, aprenden un montón y además tienes al papi entretenido grabando en vídeo las hazañas de su pequeño Maradona.

– Juega con él a esconder objetos y buscarlos. También le encantarán los juegos de imitación, las cancioncillas y los juegos que consisten en hacer gestos.

– Busca juegos o juguetes en los que el niño tenga que utilizar algún medio para conseguir una consecuencia. Por ejemplo son muy efectivos los juguetes que tienen cordeles para accionar una canción y también los que tienen pulsadores o botones. Para que el peque se divierta también te puedes valer de cosas que tengas por casa, por ejemplo el pulsador de la luz hará las delicias de los niños y aprenderán la consecuencia que tiene cada vez que lo usen.

– Ten a mano recipientes, cajas y botes de diferentes tamaños en los que pueda meter y sacar objetos, les flipa. También disfrutan mucho con los juguetes de ensartar (anillas en un eje…) y encajar (puzzles,…).

– No le engañes nunca cuando tengas que separarte de él, dale una explicación y asegúrale que vas a volver. Los niños son muy intuitivos y si creen que les mientes no confiarán en ti.

– Es muuy bueno que el peque haga cosas por sí sólo aunque al principio no le salgan muy bien. Haz que participe en cosas sencillas como ir a tirar la basura, recoger los juguetes e incluso desvestirse con prendas fáciles para él como por ejemplo pantalones sin botones,…

– Comienza a darle alimentos sólidos con los que pueda experimentar distintos sabores y texturas.

– Antes del baño y la hora de dormir realiza juegos tranquilos para que el peque se vaya relajando y no se excite demasiado.

Esto es todo por esta etapa, los peques dejan de ser tan bebés y comienzan a ser unos niños fuertes e inquietos con nuevas necesidades y apetencias y vosotros sois sus principales figuras de apoyo.

Espero que os haya servido de ayuda y nosotros nos leemos en el próximo post.

¡Un saludo!