Peques: Etapa de 7 a 12 meses

Ya estoy otra vez por aquí para seguir con las etapas del desarrollo de esas preciosas criaturitas que tenemos por casa. Con este post vamos a completar el primer añito del peque. Si os ha faltado por ver alguna de las etapas de este primer año podéis verlas pinchando en los siguientes enlaces:

Etapa de 0 a 1 mes

Etapa de 1 a 3 meses

Etapa de 3 a 6 meses

Si ya os habéis puesto al día, ¡adelante! vamos a completar el año. Tened siempre en cuenta que los tiempos nombrados aquí son relativos, y que cada niño es un mundo, a título orientativo esto está genial, pero cada peque tiene un ritmo, así que, si se adelanta o se retrasa con respecto a estos tiempos, que no cunda el pánico.

Las cosas más importantes que pasan durante esta etapa y que nos dejan boquiabiertos, ojipláticos y nos hacen plantearnos seriamente el llevar al niño/a al Tú Sí Que Vales o cualquier concurso de talentos similar son:

– A los 7 meses se arrastra con ayuda de los brazos. Aquí a más de uno le dan ganas de apuntar al peque a las fuerzas armadas cuando ve tal destreza innata, pero no, no lo hagáis, esto suele durar poco.

– A los 8 el rollo militar se les ha pasado y comienzan a adoptar la postura de gateo, aunque no llegan a gatear, sólo balancean hacia delante y hacia atrás. Para verlos gatear vamos a tener que esperar hasta los 10 meses. En ese momento son los reyes del suelo, y el gateo está dominado hacia delante y hacia atrás.

– A los 9 ¡¡Aaaaahhhhh, amigoooo!! ¡¡los 9 meses!! el peque se agarra a todo lo que pilla para ponerse en pie. Esto que al principio hace las delicias de todos los papis haciendo que se les caiga la baba, pronto se convertirá en un correteo continuo detrás de la fierecilla, que una vez comienza a andar no para chica. Es alrededor de los 11 ó 12 meses cuando da los primeros pasos de lado y puede caminar sujeto por las manos de un adulto amoroso.

– Una cosa que a mi me gusta mogollón es que comienzan a descubrir su cuerpo, se tocan la barriga, los pies y sonríen cuando ven su imagen en un espejo, ¡son para comérselos!

– A los nueve meses comienza a aporrear objetos como si le fuese la vida en ello, y descubre algo super divertido que a mamá la va a volver loca, ¡tirar todo lo que tenga a mano al suelo!

– Desde los 10 a los 12 meses el peque le toma el gusto a los juegos de sacar y meter objetos de un recipiente, pulsar botones, señalar y ya casi cumplido el primer año es capaz de asociar un objeto con su función (el peine para peinar, el lápiz para garabatear,…).

– Con respecto al habla, durante esta etapa es capaz de repetir sílabas, diciendo así las primeras palabras que hacen las delicias del público presente (papa, mama, tata,…). Responde a su propio nombre, comprende cosas como “no” y entiende cuando le pedimos que haga cosas sencillas “dame”, “toma”, “di adiós”,…

Os habréis dado cuenta que cuando mayor se hace mayor es el número de cosas que aprende. Ahora nos toca a nosotros estar a la altura y responder a los juegos y necesidades del peque. ¿Qué podemos hacer para favorecer y estimular el desarrollo durante esta etapa? Muuuuy sencillo, aquí van algunos truquitos.

– Si queréis ser unos papis superchachis (y si tenéis sitio en casa) sería bueno que os hicieseis con una alfombra bien grandota donde el peque pueda campar a sus anchas. Si además podéis colocarla cerca del sofá o similar, mejor que mejor, porque así podrá apoyarse y ayudarse de él para ponerse de pie. Aprovecha esta etapa para tirarte al suelo con él y jugar como una enana (hacer cosquillas, dejar que trepe por tu cuerpo, rodar,…)

– Llega la hora de sacar todos esos juguetes que hacen que alucine y despiertan su curiosidad (pelotas, cochecitos, sonajeros, tentetiesos, encajables, juegos sonoros,…). Eso sí, no los saques todos a la vez, hazlo de uno en uno, que queremos que juegue, no que crea que vive en unos grandes almacenes.

– Ten muuuucha paciencia, déjale hacer aunque tarde mucho más de lo que tú consideras necesario. Es la única forma de que aprenda y descubra cosas nuevas. Realiza actividades al aire libre y juega con él delante del espejo.

– Cuando ya empieza a balbucear y a entonar, responde siempre a lo que diga, contéstale como si mantuvieses una conversación con él y canta, canta mucho (palmas palmitas, lobitos,…). No te preocupes, el no es jurado de ningún concurso musical, así que da rienda suelta a tu talento como si no hubiera un mañana.

– No me cansaré de repetir que sigáis manteniendo la rutina de sueño, baño, comida. Si para nosotros es importante, imaginaos para ellos.

Esto es todo por hoy, contadme cómo ha sido vuestra experiencia en este primer año del peque y cuáles son las cosas que mejor os funcionaron. Espero que os haya servido de ayuda.

¡Hasta el próximo post!

Peques: Etapa de 3 a 6 meses

Vamos con el tercero de la serie de post dedicados a las primeras etapas del desarrollo de los peques. Ya hemos visto la etapa inicial de 0 a 1 mes y la etapa de 1 a 3 meses. Así que, como ya habréis leído en el título de este post, hoy abarcaremos la etapa de 3 a 6 meses.

Como ya sabréis todos los que tenéis o hayáis tenido peques, a los 3 meses (en la mayoría de los casos) vuestro pequeño ya controla a la perfección la cabeza y, si se lo permitimos, es capaz de apoyarse sobre los codos cuando está boca abajo.

Si esperamos un poquito más, durante el cuarto mes de vida será capaz de apoyarse en un sólo codo, que vosotros pensaréis “bueno, una cosa más”.

Pues NO, señores míos, esto que a priori parece tan absurdo y podríamos pensar que es sólo un avance más, es la superleche, porque apoyarse sobre un sólo codo hace que el peque tenga ¡una mano libre! y eso significa que puede explorar, tocar objetos y atraerlos hacia sí mientras se mantiene más o menos erguido ¡¡¡¡¡¡Yuuuujuuuuu!!!!!! Fuerte aplauso para nuestr@ campeón/ona.

Después de esto estaréis pensando “vaya, sí que es genial, es lo mejor de esta etapa”. ERROR. Todavía nos tiene preparado otro avance supersónico. Al final del sexto mes cuando le dejéis boca arriba, aprenderá a darse la vuelta el solito (si señor) y a apoyarse sobre las dos manos (no codos). ¡¡¡¡Fuerte aplauso otra vez!!!!

Como podéis ver, estos tres meses son muy importantes en lo que a descubrimientos y desarrollo se refieren porque, además de todo lo anterior nuestro pequeñín es capaz de seguir visualmente los objetos (incluso cuando se los movemos a mucha velocidad), es capaz de reaccionar a un objeto con sólo ver una pequeña parte (sí, sí, ya no necesita ver el objeto entero para saber que está ahí), imita conductas ya aprendidas (como la sonrisa o los sonidos) cuando se las hace un adulto y diferencia a la perfección a su mami/papi del resto de criaturas humanas.

Espero que toda esta retahíla os haya hecho recapacitar y ver a vuestro peque con otros ojos, porque ahora viene lo importante. Ya que él es capaz de hacer tooooodo eso por nosotros, ¿qué podemos hacer nosotros por él?

– Haz que tenga a mano muchos objetos de diferentes texturas, colores y tamaños (sí, ha llegado el momento en que tu casa deja de ser tu casa para convertirse en una ludoteca).

– Comienza a incorporarle poco a poco sentándole en tus rodillas o a ratitos en una hamaquita para que pueda inspeccionar bien todo el ambiente que le rodea, y además tenga las manos bien libres para tocarlo todo.

– Es normal que lo chupe todo, no se lo impidas (a ver, siempre dentro de unos límites y mirando por su salud, que no queremos llevarnos un susto).

– Respeta los horarios. Sé que repito esto durante todas la etapas, pero no sabéis lo importante que es una rutina para un niño, sobre todo en lo que a sueño y comida se refiere.

Y sí, por fin llega el momento de jugar. Ahora sí que sí. Es el momento de interactuar y disfrutar de lo lindo.

Durante el baño incorpora algunos juguetes de goma y deja que los toque y juegue con ellos.

Empieza a usar juegos interactivos con él. Juegos como “el caballito” (haciéndole trotar en tus rodillas), el cu-cú usando sus manitas o incluso tapando parte del rostro con una muselina y descubriéndola rápidamente para que entienda el sentido del juego.

Cuando esté sentado o apoyado sobre los codos o manos, ponle delante un objeto a medio tapar para que él lo busque.

Es el momento en el que los móviles que tiene sobre la cuna surten efecto y el niño se queda embobado mirándolos e intentando agarrarlos. Úsalos con frecuencia para estimular sus capacidades perceptivas y su coordinación.

Y, sobre todo, disfruta, disfruta mucho, porque esta es la primera etapa en la que el peque comienza a interactuar contigo de una forma más voluntaria. Aprovecha esta etapa y juega y disfruta como nunca.

Espero que os haya servido de ayuda a todos los que estéis en esta etapa, y que os sirva para recordarla a los que ya la habéis pasado. Contadme en los comentarios qué juegos os funcionan con vuestros peques y qué es lo que más os gusta de esta etapa.

¡Hasta el próximo post!

Peques: Etapa de 1 a 3 meses

Este es el segundo de una serie de post dedicados a las primeras etapas de vida de los peques (si queréis ver el primero pulsa AQUÍ). En esta ocasión vamos a hablar de los niños de 1 a 3 meses.

Los papás notaréis varias diferencias entre el primer mes de vida y los siguientes (además de las ojeras que comienzan a hacer mella en vosotros ;)). Algunas de las más notables son los soniditos tan monos que comienzan a hacer los peques así como el mayor control de la cabeza (incluso se dan el lujito de girarla).

En esta etapa los peques comienzan a orientarse, a seguir estímulos (sobre todo gracias al control de su cabecita) y a agarrar todo lo que esté al alcance de sus manos.

Poco a poco se va dando esa ansiada adaptación entre los papás y los peques, lo que hace que podamos disfrutar mucho más de su compañía y que se nos vaya quitando esa cara de “desquiciados” de los primeros días.

Para estimular a los nenes durante esta fase podemos usar tanto el sonido como la iluminación. Es importante utilizar cambios en la luz ambiental para ayudarle a regular sus propios estados y diferenciar día/noche, actividad/reposo e ir creando poco a poco unas rutinas. Además, aunque sigue prefiriendo tu voz, ya le van interesando otros sonidos del ambiente.

Los primeros meses de vida son muy intuitivos, la mayoría de las veces estamos haciendo lo correcto sin apenas darnos cuenta. Es el caso de los arrullos y carantoñas que hacemos al tenerle en brazos o al acercarnos a él. Sin pretenderlo estamos favoreciendo el desarrollo de la sonrisa de nuestro peque y hacemos que los lazos que se establecieron con él sean más fuertes.

En resumen, durante estos meses de vida es importante que los chiquitines puedan disfrutar de diferentes iluminaciones y sonidos, que le llenemos de carantoñas y le permitamos agarrar distintos objetos. Todo ello acompañado de una buena rutina (baño, comidas y sueño) es lo ideal en esta etapa.

En el post anterior olvidé hablaros del masaje infantil. Hay numerosos cursos sobre masaje infantil para papás/mamás, para todos aquellos a los que os guste este tema, pero, para los que no queráis profundizar en esto, sí que es muy beneficioso para los niños (y también para la relación que nosotros establecemos con ellos) que les toquemos y acariciemos en un ambiente relajado y tranquilo. Esto es intrínseco a todas las etapas del desarrollo, pero se suele empezar desde bien pequeñitos. Este tema da para un post enterito, pero no quería que se me pasase, aunque imagino que las matronas os hablan sobre esto.

Espero que os haya servido de ayuda a los que estéis en esta etapa, y que os sirva para recordarla a los que ya la hayáis pasado. Si tenéis consejos o truquitos que os funcionaran bien con vuestros hijos os animo a que los dejéis en los comentarios para así ayudarnos entre todos.

¡Hasta el próximo post!